Cuando pienso en la navidad me viene a la mente regalos, alegrías, risas compartidas, reencuentro con familiares y viejos amigos, buenos deseos, exquisitos platillos preparados con mucha dedicación y cariño, anhelos cumplidos o no, largas filas en las en los almacenes y supermercados, etc.
De verdad creo que navidad es una época maravillosa y mágica porque despierta en cualquiera de nosotros sentimientos de paz y amor, sin embargo a veces pienso que en algún momento las interminables actividades que realizamos en navidad opacan el verdadero sentido y propósito de esta fiesta y es celebrar en nuestros corazones inicialmente el nacimiento de Jesús, el salvador a nuestras vidas, más allá de los regalos físicos el mejor y mayor regalos es tener al Salvador en nuestros corazones y con él todos los tesoros de bendiciones que Dios envió con él cuando vino a este mundo.
Miremos cuáles eran esas bendiciones según el ángel que le habló a los pastores que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño:”No temáis, porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es CRISTO el señor” (Lucas 2:10-11) y luego una multitud de ángeles se aparecieron y alaban a Dios diciendo:
¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres! Lucas 2:14.
Sin lugar a dudas, Jesús el Salvador nos vino a regalar todos estos regalos maravillosos y tan anhelados en nuestros días, la paz en nuestro interior y con nuestros semejantes, bondad de Dios para todos los hombres, misericordia, perdón, guía, esperanza, confianza, respeto, y amor.
Sin embargo, encuentro otro pasaje que me permite meditar profundamente en otro hecho interesante de la navidad y es que la pareja de Belén no halló lugar para ellos en el mesón y por esto tuvieron que irse a un pesebre donde el niño finalmente nació (Lucas 2: 7).
Ante esta meditación, se me viene una pregunta en mente y es ¿hallará el salvador y con él sus grandes regalos lugar en nuestros corazones? Tal vez la efusividad de la celebración y las múltiples actividades no nos han permitido hasta ahora darle una bienvenida calurosa en nuestro corazón y poner a sus pies todo nuestro ser como el mejor presente que El pudiera recibir. Si, así es les garantizo que El sabrá poner a nuestra disposición todos sus tesoros celestiales y la navidad cobrará vida porque será una experiencia de cada día.

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